¿Estamos Preparados para la Situación de Desempleo?

¿Estamos Preparados para la Situación de Desempleo?

19/01/2017 | Mercado de Trabajo

Detrás de cada persona que busca un empleo y no lo consigue hay una historia particular. Podríamos describir las estadísticas y comenzar a explicar las dificultades de los menores de 25 años o los mayores de 50. También narrar los problemas de inserción que tienen otros sectores de la población devenidos de ser objeto de discriminación, tener algún tipo de discapacidad o marginación social. Sin embargo, queremos concentrarnos en la vivencia subjetiva de aquel que busca empleo y no lo consigue.

Cada historia es particular, podría incluir alguno de los factores descriptos o ninguno, y de todas formas implicaría para el sujeto una vivencia de desamparo. El trabajo involucra la satisfacción de múltiples necesidades: las obvias, relacionadas a lo económico, pero también las vinculadas a la sociabilización, la autorrealización y el ser en el mundo.

Muchas personas se definen a sí mismas en función del empleo que tienen. Al asociar empleo con trabajo, trabajo con ser productivo, y ser productivo con ser en el mundo, la pérdida de empleo trae consigo la pérdida del ser. Es así que lo inundan sentimientos de vergüenza y desesperanza. Dejó de ser el gerente del banco, el ejecutivo de la multinacional, la encargada de la sucursal, y con eso aquello que lo definía frente a sus compañeros, familia, amigos y sociedad en general.

Aquel que busca empleo y no lo consigue comienza a sentir que la  sociedad organizada entorno al ser productivo y al consumo le es ajena.

Pero ¿Cuál es el camino entonces para los que buscan empleo y no lo consiguen?

En nuestra opinión, implica el arduo trabajo de desandar constructos sociales y culturales. Comprender que el ser persona y el ser trabajador son dos cosas distintas. Expresado de otra forma, concebirse como productivos y plenos a pesar de no tener empleo, proyectándose como persona más allá del rol como trabajador. En este plan obviamente estarán incluidas las metas laborales, pero también habrá otros objetivos que darán gratificación cuando surjan frustraciones a nivel laboral.

Así también, es necesario desasociar el concepto de trabajo con el de empleo. Una persona puede tener trabajo y no empleo. Aquellos que realizan tareas de cuidado, comunitarias e incluso las dedicadas a la búsqueda de empleo tienen trabajo, aunque no sea remunerado. Una linda frase para el entorno cuando pregunta: "¿Conseguiste trabajo?" Podría ser: "Tengo mucho trabajo. Trabajo mucho buscando empleo".

Otra vía es realizar cursos de capacitación, actividades comunitarias, juntarse con amigos, etcétera, como una acción expresa e intencional para favorecer la sociabilización que se ve reducida por la situación de desempleo.

Finalmente, buscar diversos caminos, no hay una sola manera de vivir la vida, tampoco para solucionar el tema del desempleo. Cada situación es única, cada vivencia personal y cada salida particular. La clave está en la creatividad, la persistencia, la proactividad y la iniciativa personal. ¿Acaso no son estas las competencias más requeridas en el mercado laboral?

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